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La joya de La Cartuja (III)

En este tercer y último artículo sobre el Monasterio de La Cartuja vamos a hablar sobre su historia más reciente y su estado actual. Podemos afirmar que la fecha clave que marcó su devenir fue 1835, año en el que entró en vigor la Desamortización de Mendizábal, la cual supuso la expulsión definitiva de los monjes y la expropiación del monasterio. Abandonado durante varios años, el comerciante Carlos Pickman vio en el emplazamiento del monasterio un lugar apropiado para poner en marcha una fábrica de loza y porcelana. Así las cosas, primero lo alquiló y fue respetuoso con su estética tradicional, pero cuando la demanda de sus productos se multiplicó decidió comprarlo y realizar reformas integrales para adaptarlo a las necesidades de producción.

 

Los hornos funcionaron hasta 1982, cuando el monasterio pasó a ser nuevamente de propiedad pública. Poco después se inició una profunda restauración para devolverle su esplendor, y ya en la Exposición Universal de 1992, cuando ejerció de Pabellón Real, lució un excelente aspecto. Una vez finalizada la muestra, se convirtió en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y posteriormente también se erigió como la sede de la Universidad Internacional de Andalucía, dos etiquetas (las de museo y rectorado) que conserva en la actualidad.

A los ojos del visitante, lo primero que llama la atención del complejo son los hermosos jardines que dan al exterior. Una vez se adentra en el recinto, se aprecia el gusto refinado de sus antiguos propietarios, tanto a nivel artístico (lienzos, esculturas, orfebrería…) como arquitectónico. El monasterio en sí es una joya de muchos quilates y tiene la distribución clásica de estos edificios (iglesia, celda del prior, refectorio y sala capitular). Resulta obligado detenerse a contemplar las bóvedas, los frescos, los azulejos renacentistas, la antigua sillería, las tumbas, las yeserías barrocas y las distintas capillas. El acceso a todo el espacio circundante es libre, pero para acceder al monumento hay que adquirir una entrada que cuesta 1,80 euros.

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