En un día pueden verse muchas cosas en Sevilla, empezando por sus monumentos, siguiendo por alguno de sus rincones y terminando por una buena ruta gastronómica. Por la mañana es bonito visitar la Catedral, subir a la Giralda para contemplar desde arriba la ciudad. También visitar la Real Maestranza, la Torre del Oro o el puente de Triana desde dónde pueden hacerse muy buenas fotografías. A medio día sería imperdonable no ir de tapitas ya que hay una gran variedad de sitios para disfrutar de una buena gastronomía. Y para terminar el día, ya por la noche, recomiendo un paseo por el barrio de Santa Cruz, aseguro que deslumbra su encanto; y tomar una copita en alguno de los bares situados a la orilla del río.
Merecerá la pena!!
