| San Andrés-San MartÃn La reserva arqueológica de Sevilla |
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| Lunes, 03 de Octubre de 2011 10:25 |
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 El plan especial de protección de San Andrés-San MartÃn cree que los estudios ya realizados han desvelado "por un lado, una riqueza de hechos históricos contrastada por las intervenciones arqueológicas y, por otro, una serie de hipótesis y de lagunas de conocimiento cuyo análisis es fundamental para la historia de la ciudad de Sevilla". La razón de la riqueza arqueológica de esta zona se debe, sobre todo, a que, en gran parte, su suelo ha permanecido virginal. "La pérdida de suelo arqueológico es menor que en muchos otros sectores y se mantienen un gran número de edificaciones de siglos pasados donde el sustrato arqueológico tiene un alto nivel de conservación", dice el informe. En resumen, son pocas las excavaciones y muchas las hipótesis. Ha llegado la hora de darle la vuelta a la tortilla. El subsuelo de San Andrés-San MartÃn ha escapado de los tres grandes enemigos del arqueólogo contemporáneo: los modernos sistemas de cimentación, los sótanos y garajes subterráneos y las grandes infraestructuras viarias. El hecho de que la mayorÃa de las edificaciones sean anteriores a los años 50 y sólo hayan sido restauradas superficialmente o se encuentren arruinadas provoca que el 62,81% del subsuelo de la zona se encuentre "inalterado". Es decir, que se conserva el sustrato con su secuencia estatigráfica hasta la cronologÃa del edificio o poco antes, lo que significa que se pueden leer, como en un libro abierto, los distintos acontecimientos que pasaron en ese suelo durante la historia de la ciudad. Por contra, la pérdida absoluta del sustrato "se presenta en un Ãndice muy bajo", sólo el 10,85%. Esto sucede sobre todo en las parcelas donde se encuentran edificaciones con grandes aparcamientos subterráneos. Finalmente, el 26,34% del subsuelo está "parcialmente alterado" y sólo han desaparecidos los sustratos más modernos. Para reforzar la idea de que San Andrés-San MartÃn es una auténtica reserva arqueológica de Sevilla, el plan de protección establece que 280 parcelas de la zona (o sea, el 49,82% de las mismas) tienen una "accesibilidad alta"; es decir, es un espacio disponible a corto plazo debido a la ruina de la edificación que lo ocupa o son parcelas con edificaciones catalogadas con los niveles D y E o sin catalogación, lo que permite el consiguiente acceso al patrimonio soterrado. Asimismo, el plan concluye que 93 parcelas (16,55%) tienen "accesibilidad media", que es como se consideran a los espacios ocupados por edificaciones con medio grado de protección (C) -en el que los niveles de obra permiten liberar suelo de construcciones-, asà como edificaciones no recientes sin catalogación o sin interés. Finalmente, se establece que 189 parcelas (33,3%) tienen un "acceso bajo" o, lo que es lo mismo, que son espacios "remotamente disponibles" por encontrarse en edificios de edificación reciente, lo que significa que no acogerán obras en los próximos tiempos o que, al albergar un aparcamiento subterráneo, se han destruido los sustratos arqueológicos. Esta disponibilidad baja se da también, en contradicción con lo antes expresado, en aquellas construcciones con catalogación A o B que sólo permiten obras menores tendentes a la conservación de la edificación, con las consiguientes limitaciones de acceso al subsuelo.  |

El 63% del subsuelo de esta zona está "inalterado" y en él se encuentran las claves para comprender algunos de los enigmas de la historia de la ciudad.Una auténtica reserva arqueológica por explorar y en la que se pueden encontrar muchas claves del pasado de la ciudad. Se trata del subsuelo de las collaciones y cercanÃas de San Andrés y San MartÃn, cuyo plan especial de protección ya ha sido entregado por el