UVI móvilEl final de una jornada laboral se encadenó con el fin de una vida. El conductor de una ambulancia se desvió de la ruta más corta cuando trasladaba a un enfermo crítico porque su turno había finalizado y debía proceder al relevo. La familia de Francisco duerme desde el pasado 12 de junio con la duda de que si esa decisión le costó la vida.A los 90 kilómetros que separan el hospital de Écija y el de Virgen del Rocío de Sevilla hay que sumar 18 más. Ese añadido corresponde a la distancia que tuvo que realizar el conductor de la UVI móvil para desplazarse a la sede de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) en La Cartuja. Esa ruta por circuito urbano se traduce en un incremento de unos 50 minutos en dicho trayecto, casi el doble de lo establecido. "Estoy pasado de horas y me toca el cambio", aseguró el conductor a uno de los hermanos.Francisco murió pocas horas después de entrar en el hospital. Apenas diez minutos después de su ingreso sufrió una parada cardiorespiratoria que derivó en una muerte cerebral. "Ahora, nadie sabe si se pudo evitar", lamenta Antonio, un hermano del fallecido.

 

Francisco padecía esquizofrenia desde hace diez años, tenía 49 años, era soltero y vivía con sus padres. El pasado 8 de junio, sus padres lo encuentran tirado en el suelo, inconsciente, con los ojos abiertos y sin respuesta.Taquicárdico, lo trasladan al Hospital de Écija en el que le diagnostican un fallo multiorgánico. Había que actuar con rapidez y los médicos deciden derivarlo al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Un hermano de Francisco siguió a la ambulancia desde Écija sin dar crédito a lo que estaba viendo.Al llegar al hospital de la capital, 53 minutos después, los médicos se "llevaron las manos a la cabeza" al oír la versión de los hechos. Según cuenta la familia, fueron los propios galenos del centro médico quienes recomendaron a los hermanos adoptar medidas legales."Estamos indignados por el trato recibido por los ocupantes de la ambulancia", reconoce José Luis, otro de los hermanos. "Esperamos que las personas que trasladaron a mi hermano sean inhabilitadas y sancionadas", confiesa José Luis."La muerte de Francisco no se produjo por un hecho casual ni fortuito", según afirma un comunicado hecho público por el abogado de la familia, Fernando Osuna. El trágico desenlace se debió a una "inadecuada y deficiente infracción de la normativa sobre evacuaciones, que demuestran el funcionamiento anormal y deficitario de la Administración Sanitaria", enfatiza Osuna. El letrado ya ha comunicado que solicitará para la familia una indemnización de 190.000 euros a la Consejería de Salud de la Junta, al considerar que la muerte fue producto de la demora.El abogado presentará en breve el caso ante la Consejería de Salud. El letrado considera que se cumplen "todos y cada uno de los requisitos legales para que sea indemnizada la familia". Existe una "relación de causa a efecto entre los hechos y la lesión, sin que sea debida a casos de fuerza mayor", concluye el jurista.

 

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/08/18/andalucia_sevilla/1282159489.html

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