Baños de Doña María PadillaLos trabajos correspondientes a la consolidación y restauración de las pinturas renacentistas que adornan los muros de los Baños de Doña María Padilla, enclavados en una cripta abovedada de los Reales Alcázares de Sevilla, alcanzan ya el 90 por ciento de su ejecución tras casi siete años de intervenciones sobre los vestigios de estas obras pictóricas atribuidas a los artistas Juan Díaz, Juan de Saucedo, Juan Chacón y Gonzalo Pérez. De cara a la culminación de las labores de rehabilitación, el patronato de este conjunto palaciego declarado Patrimonio de la Humanidad sopesa abrir las galerías a posibles visitas, aunque de forma "reducida" y restringida.El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), ha visitado este martes las galerías de la cripta que alberga los Baños de Doña María Padilla, otro de los tesoros patrimoniales del conjunto monumental de los Reales Alcázares. Acompañado del alcaide del recinto palaciego, Antonio Rodríguez Galindo, y del director del monumento, Antonio Balón, el primer edil comprobó el avance de estos trabajos destinados a recuperar las policromías renacentistas realizadas entre 1565 y 1579 en los muros de los baños, creados a partir del primitivo jardín almohade.Los murales, fragmentados en los arcos del criptopórtico almohade en sus galerías laterales y como zócalo en los paramentos del sector norte de este recinto enclavado bajo el Patio del Crucero, fueron realizados entre 1565 y 1579 como aportación humanista al primigenio conjunto islámico.

 

Las policromías fueron redescubiertas en 1997 durante la elaboración del Inventario de Revestimientos y Pinturas Murales del Real Alcázar.La restauradora que coordina los trabajos de recuperación, María Isabel Baceiredo, ha explicado al respecto que las policromías presentaban "un pésimo estado" de conservación cuando fueron planeadas las primeras intervenciones de rehabilitación. Y es que, según dijo, las galerías que conforman la cripta de los Baños de Doña María Padilla sufren un "micro clima" marcado por un alto índice de humedad a consecuencia del "enclaustramiento" del recinto bajo el Patio del Crucero. Tal aspecto, según sus explicaciones, propician el surgimiento de "costras biológicas, salinas, líquenes u hongos " en los muros que contienen las pinturas.Es por ello que las labores de recuperación combinan desde intervenciones "a base de bisturí", hasta "limpiezas químicas" de las superficies cromadas, cuyos estratos son restaurados con materiales "afines" a los originales utilizados entre 1565 y 1579 por los propios autores de las obras.Antonio Rodríguez Galindo, de su lado, ha destacado que, una vez finalice la restauración, el Patronato del Real Alcázar sopesará la posible apertura restringida de las galerías de la cripta, al objeto de que un "reducido" número de personas pudiese visitar los baños. "Esto hay que abrirlo con mucha prudencia", ha dicho después de que Baceiredo alertase de los "riesgos" de abrir las galerías al gran público.A tal efecto, Rodríguez Galindo ha abogado por un "criterio riguroso de control" de las visitas al objeto de evitar un turismo masivo en las galerías pero permitir que un "número muy reducido" de interesados pueda contemplar estas valiosas policromías.El conjunto pictórico, que decora un jardín almohade ajeno al recorrido turístico de los Reales Alcázares, se encuadra en una construcción que sufrió graves alteraciones a raíz del terremoto que en 1755 tuvo su epicentro en Lisboa (Portugal). El arquitecto Sebastián Van der Borch macizó la zona ajardinada hasta la altura de los andenes superiores del Patio del Crucero, permaneciendo la estructura almohade y medieval soterrada bajo las construcciones barrocas.

 

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/14/andalucia_sevilla/1284474587.html

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