Nuestro patrimonio en imágenes

En 1987, es decir, hace poco más de 25 años, la Unesco declaró como Patrimonio de la Humanidad al conjunto formado por la Catedral, el Archivo de Indias y el Real Alcázar debido a su valor arquitectónico e histórico. No en vano, estos tres monumentos simbolizan tres periodos importantísimos tanto para la ciudad como para España: el dominio musulmán, la posterior reconquista cristiana y finalmente, su rol de puerto de Indias allá por el siglo XVI. Gracias a esta distinción, que hace las veces de sello de garantía suprema, Sevilla se aupó al primer peldaño del turismo internacional y desde entonces no se ha bajado un milímetro de él.

Para conmemorar dicho reconocimiento, en los últimos meses se han llevado a cabo múltiples actos de diversa índole, incluyendo la visita del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la firma de un nuevo acuerdo para proteger más si cabe estos espacios, jornadas de puertas abiertas, etcétera. Como colofón, desde mediados de enero hasta marzo tendrá lugar una exposición fotográfica en la Avenida de la Constitución, la cual ha sido orquestada por el Patronato del Alcázar, junto con el Ayuntamiento y el Arzobispado. La muestra estará compuesta por 35 paneles dobles con imágenes e información escrita sobre esta efeméride y explotará el recurso de la comparativa.

¿Cómo lo hará? Enfrentando fotografías antiguas con otras actuales, tomadas exactamente desde la misma perspectiva, para apreciar con meridiana claridad los efectos del paso del tiempo y el empuje de la modernidad. Habrá vistas de pájaro, que revelan el crecimiento de la ciudad en todas las direcciones; planos generales, que descubren los cambios en el entorno y en algunas estructuras; y también planos más cercanos, para detenerse en los detalles. La exposición está destinada a todos los públicos, ya que los más exigentes podrán encontrar estampas inéditas y los menos doctos en la materia tendrán una buena oportunidad para aprender con la vista, pues ya se sabe que una buena imagen vale más que mil palabras.

Santa María la Blanca está de vuelta

Dos años y medio después, concretamente, desde el Domingo de Resurrección de 2010, la Iglesia de Santa María de las Nieves, conocida popularmente como ‘Santa María la Blanca’, volverá a abrir sus puertas al culto. La detección de grietas y filtraciones de agua obligaron a emprender unas obras que están a punto de finalizar. De hecho, se espera que el 25 de enero los feligreses que tanto han peleado por la remodelación con donativos, rifas e incluso con una jornada de la tapa, puedan retomar sus hábitos en el templo, donde ya estarán los enseres y las imágenes que fueron trasladadas a la vecina iglesia de San Nicolás. Entre ellas, la Virgen de las Nieves, que volverá sobre sus pasos en andas a través de un vía crucis.

Santa María la Blanca

Así las cosas, la iglesia recuperará su actividad, aunque de forma transitoria. No en vano, está previsto que en 2014 se inicien nuevas reformas, en esta ocasión, destinadas a acabar con las humedades del subsuelo. Y es que el paso del tiempo ha hecho mella en el edificio, que fue construido allá por el siglo XIII. En su origen fue una de las tres sinagogas que concedió Alfonso X, pero en 1391, tras la purga y conversión forzada de judíos, fue rehabilitado para un uso cristiano, aunque no adoptó su fisonomía actual hasta mediados del siglo XVII, gracias a la figura de Justino de Neve y Yébenes, célebre canónigo de la Catedral de Sevilla.

Si bien es cierto que su aspecto exterior no sugiere algo extraordinario, su interior es otro cantar, ya que el conjunto arquitectónico es de una indudable belleza y está impregnado del mejor barroco andaluz. Sería muy difícil destacar sólo un elemento, ya que tanto sus yeserías como sus pinturas murales, sus columnas de mármol rojo y arcos de medio punto son un lujo para la vista y un privilegio para los vecinos del barrio de San Bartolomé. Ellos y todos los amantes del buen gusto están de enhorabuena por su reapertura.

Sonrisas en el semáforo

Tener que detenerse ante un semáforo en rojo, sobre todo cuando estamos impacientes por llegar a nuestro destino, no es una sensación precisamente agradable, pero hay una zona en Sevilla en la que no nos importa esperar a que se ponga en verde: Plaza de Armas. Y todo ello se debe a una persona que se ha ganado el cariño de los sevillanos a base de arrancarnos sonrisas a cualquier hora del día durante todas las épocas del año. Su nombre, Howard Jackson, quizás no nos resulte demasiado familiar, pero su rostro es absolutamente inconfundible.

Nació hace 35 años en Liberia, pero siendo joven tuvo que abandonar su país para no sufrir los estragos de la guerra civil. En España comenzó una nueva vida, primero en Jaén como jornalero, posteriormente recogiendo ropa y vendiendo revistas, hasta llegar a su dedicación actual, que es la de vender pañuelos a los conductores utilizando sus poderes de sugestión. Uno de ellos es el de disfrazarse de mil formas diferentes, tratando de encarnar a Cleopatra, el Zorro, una monja, una geisha, un emperador romano, un mosquetero, una gitana con el traje de volantes y un sinfín de personajes conocidos. Asegura tener más de cien disfraces en su armario y comprarlos es su particular manera de invertir en el negocio.

Sin duda, lo que hace Howard tiene mucho mérito. No en vano, su memoria almacena recuerdos de familiares que murieron a sus pies, de interminables momentos de hambre y miseria, de travesías temerarias por aguas oscuras y otras ingratas situaciones. Aun así, es capaz de llegar a otra parte del mundo y animar a hombres y mujeres que han tenido una existencia mucho más placentera. Quizás ahí resida el secreto de su éxito, porque no cabe duda de que con su inimitable personalidad se ha apoderado de una pequeña parte de nuestros corazones.

Repartidores de felicidad

Un año más, sus Majestades los Reyes Magos desfilarán por Sevilla el 5 de enero y por la noche pasarán casa por casa para dejar regalos a los niños y no tan niños. La crisis hará que no puedan mostrarse tan generosos como otras veces, pero como contraprestación serán más puntuales, ya que a partir de ahora llegarán procedentes de la cercana Tartessos y no de Oriente, donde tenían instalados sus almacenes previamente. De este modo, el viaje será corto y estarán más descansados, razón por la cual sus camellos no necesitarán beber y comer tanto durante la madrugada.

La tradicional cabalgata que organiza el Ateneo de Sevilla dará comienzo a las 16:00 horas y partirá desde la Universidad de Sevilla, y más concretamente, desde la calle Palos de la Frontera. A partir de ahí, recorrerá buena parte de la ciudad repartiendo ilusión, ya sea a través de caramelos, dulces o juguetes, hasta las 22:00 horas. El cortejo lo encabeza la Estrella de la Ilusión, que da paso a otras 32 carrozas de temáticas realmente variadas: la diosa Palas Atenea, el Ratón Pérez, Hansel y Grettel, La vuelta al mundo en 80 días, Cenicienta, Las mil y una Noches, La fábrica de chocolate, Narnia, El bosque animado, etc. Incluso habrá un guiño a los mayas, civilización que, según algunas teorías, predijo el fin del mundo  para el 21 de diciembre de 2012. Pero aquí estamos, vivitos y coleando.

Repartidores de Felicidad

Melchor, Gaspar y Baltasar serán encarnados respectivamente por Alfonso Carmona Martínez (pediatra reputado), José Luis Escañuela Romana (presidente de Real Federación Española de Tenis) y Eduardo Dávila Miura (torero y empresario), quienes estarán acompañados por unos 600 beduinos y varias bandas de música. En esta ocasión lanzarán un 25% menos de golosinas, sustituirán los caramelos duros por los blandos y la mayoría de ellos estarán embolsados, medidas encaminadas a conseguir una mayor eficiencia económica y a facilitar las posteriores tareas de limpieza en las calles. Como anticipo, y para ir abriendo boca, el Heraldo Real se desplazará desde el Ateneo hasta el Ayuntamiento la tarde del 4 de enero para pedir las llaves de la ciudad.

La capital de la Navidad

Pocos sevillanos se resisten a pasear por el centro en épocas navideñas. Es más, cuando se visita, cuesta aparcar la tentación de repetir, ya que en un solo día resulta materialmente imposible disfrutar de todo lo que ofrece la ciudad en estas fechas. No en vano, lo que siempre ha estado ahí, como el sinfín de belenes, los puestos de castañas asadas, los dulces de los conventos, la iluminación decorativa, los villancicos, los comercios abiertos de par en par y los ojos encendidos de los niños, sigue estando ahí, pero al margen de todo eso, cada año se van sumando nuevos alicientes que hacen de Sevilla la capital de la Navidad.

Navidad en Sevilla

Podríamos empezar la enumeración nombrando a los camellos, que en esta ocasión se han ‘hospedado’ en la Alameda de Hércules. Allí, acompañados por un tiovivo, ponis y una serie de puestos gastronómicos, dan frecuentes vueltas a la plaza llevando a los más pequeños en volandas. Hasta dicho enclave llega un trenecito que parte desde el Mercado de la Encarnación, donde a su vez crece un gigantesco árbol de Navidad bajo las setas y se encuentra un belén viviente. Asimismo, se han forrado los pivotes de algunas calles y, con un poco de suerte, hasta se pueden hallar muñecos de nieve.

De igual modo, es posible deleitarse con las muestras de artesanía de la Plaza Nueva, la Feria de Belenes en los aledaños de la Catedral, los pasacalles, la música y los talleres del mercado hebreo de la Ronda de Triana y un largo etcétera. Todo ello, sin profundizar en el espectáculo del ‘mapping’, del que ya hablamos en el anterior artículo, y de lo que está por venir, con la Cabalgata de Reyes del día 5 de enero y las posteriores de los barrios como colofón. Ante semejante mosaico navideño a disposición de los autóctonos y de los turistas, no es de extrañar que el Metrocentro se haya visto obligado a suspender algunos de sus trayectos debido a la aglomeración de personas.

La estación del Prado echa la persiana

Se acabó lo que se daba. La estación de autobuses del Prado de San Sebastián cerrará definitivamente sus puertas el próximo mes de enero. Era un secreto a voces, pero la noticia no tuvo carácter oficial hasta hace unos días, cuando el delegado de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Sevilla, Demetrio Cabello, la anunció. El único trámite que resta para que se haga efectivo el cese de su actividad es que la Junta de Andalucía apruebe el traslado de sus últimos servicios a Plaza de Armas, estación que verá incrementado su volumen de tráfico en un seis por ciento aproximadamente. Cabe recordar que el PGOU de 2006 ya recogía esta mudanza, que se ha llevado a cabo de forma progresiva a lo largo de este tiempo. De hecho, básicamente ya sólo restaban las líneas turísticas.

Estación del Prado en Sevilla

El edificio fue construido entre 1938 y 1944, es decir, en plena posguerra, de ahí que su arquitecto (Rodrigo Medina Benjumea) lo diseñara basándose en un estilo racionalista, persiguiendo más la practicidad que la estética. No era una época para derrochar, ni mucho menos.  Aun así, el vestíbulo llama la atención sus grandes dimensiones, ideales para transmitir algo de calma en momentos de apremio, mientras que su interminable andén se encuentra protegido por una estructura de hormigón que se asienta sobre cuatro sólidos pilares. Sus pasarelas superiores le otorgan un aspecto más aderezado, y lo mismo ocurre con las muestras pictóricas y la visera.

Atrás quedan casi setenta años de historia, repletos de viajes rutinarios y excepcionales por carreteras de todos los colores, de despedidas y reencuentros emotivos, de momentos inolvidables para cada persona que anduvo sobre su peculiar pavimento con una maleta a cuestas. La estación conectaba Sevilla con pueblos de la provincia, el resto de capitales de Andalucía y otras ciudades importantes de España como Barcelona o Murcia. Dichos puntos están ahora mejor comunicados que durante el auge de la estación del Prado, pero a buen seguro que los más románticos echarán de menos aquella escena de comprar el ticket en la ventanilla de siempre y recorrer el andén sintiendo el aleteo de las mariposas en el estómago.

✅ Turismo en Sevilla - Guía de Sevilla - Personajes y leyendas de Sevilla
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

La ley afirma que podemos almacenar cookies en su dispositivo si son estrictamente necesarias para el funcionamiento de esta página. Para todos los demás tipos de cookies necesitamos su permiso.

Esta página utiliza tipos diferentes de cookies. Algunas cookies son colocadas por servicios de terceros que aparecen en nuestras páginas.  En cualquier momento puede cambiar o retirar su consentimiento desde la Declaración de cookies en nuestro sitio web.

Obtenga más información sobre quiénes somos, cómo puede contactarnos y cómo procesamos los datos personales en nuestraPolítica de Privacidad. (Enlazar con la política de privacidad del sitio web)

Al contactarnos respecto a su consentimiento, por favor, indique el ID y la fecha de su consentimiento.