Buenos días, amigos de Sevilla.
Buenos días, de calor.
Ya esto se está pasando.
Menos mal que tenemos la página y siempre podemos dar un paseo virtual.
Para aquellos que se atrevan, recomiendo el centro histórico.
Entrar por Barqueta, bajar por Curtidurías y llegarse hasta la Plaza de San Lorenzo.
Con un poco de suerte encontraréis abierta la iglesia del Gran Poder.
Visitar el Museo. Precioso y fresquito.
O recorrer calles estrellas y largas como San Vicente, Miguel del Cid, Santa Ana, y después un refresquito en la Alameda de Hércules.
Por esas calles encontraréis fachadas de arquitectura regionalista.
Tenéis que ir con los ojos muy abiertos, y cambiando de acera para apreciar bien las fachadas y la herrería. Preciosas y sevillanísimas.
Mis amigos franceses encontrarán un bar pequeñito en la calle San Vicente. Lo regenta una chica encantadora. Se habla francés y se comen cosas típicas de Francia.
No olvidar crema protectora solar, una buena gorra o un sombrero de paja y, por supuesto las gafas de sol.
Y en el bolso o en la mochila una botella de agua fresquita.
Son recomendaciones que por sabidas se nos olvidan a veces.
Yo, hoy, voy a pasear por la página.
Ahí es seguro que no se pasa calor.
Buenos días, amigos de Sevilla.
Buenos y de calor.
Manuela Sosa Martin.


fuerza en la clandestinidad, distribuyendo propaganda, liderando manifestaciones, organizando encuentros secretos para idear una nueva España democrática y siendo encarcelado por todo ello en más de una ocasión. Un cisma en las filas socialistas le permitió ascender fulgurantemente en el organigrama del partido, pasando del comité provincial al nacional, del cargo de secretario al de diputado, de ahí a ser líder de la oposición y finalmente… a La Moncloa en 1982.