Sólo los apasionados de la Historia tienen constancia de la decisiva participación de un grupo de utreranos en la Batalla de Bailén (1808), una de las más importantes de la existencia de España. No en vano, supuso la primera derrota de las tropas napoleónicas en campo abierto, la huída de José I Bonaparte y el regreso forzado de su hermano menor (Napoleón) a la península ibérica para intentar consolidar su posición dominante.
Podría decirse que en Utrera nació lo que hoy conocemos como guerra de guerrillas, es decir, el hostigamiento continuado al enemigo con maniobras rápidas, sorpresivas y, hasta cierto punto, rudimentarias. No en vano, cualquier cosa servía para atacar a los franceses o afrancesados, ya fuese una pala, una azada o una piedra. Todo lo que causara daño era válido y el éxito de las escaramuzas llegó a oídos de los generales españoles, que decidieron instalar allí un cuartel general. Con todo, cabe aclarar que no es que en La Campiña hubiese un movimiento perfectamente organizado para expulsar a las fuerzas de ocupación, pero sí una fuerte convicción de que eso era justamente lo que había que hacer.
Así se explica que, durante la Guerra de la Independencia, un grupo de utreranos y jerezanos sin experiencia militar se ofrecieran como voluntarios para intervenir en la Batalla de Bailén. Fueron denominados como ‘garrochistas’ y pusieron a disposición de la causa sus propios caballos. Vestían como lo que eran, hombres de campo, y utilizaban como armas las lanzas de conducir el ganado. Pero tras una apariencia un tanto grotesca, el escuadrón escondía una valentía y una fiereza fuera de lo común, hasta el punto de que sus cargas contra los franceses se hicieron famosas en aquellos tiempos y han llegado a nuestros días para ser recordadas por siempre.
La historia de las carreras de caballos en Sevilla arranca en 1861, año en el que se celebró la primera competición de estas características de la que se tiene constancia. Tuvo lugar en el hipódromo de Tablada, que estuvo en funcionamiento hasta el Gran Meeting de la Exposición Ibero-Americana de 1929, cuyo ganador se llevó un astronómico premio de 100.000 pesetas. Era habitual ver a la Familia Real en el Palco Regio y por aquel entonces ya era una modalidad deportiva con bastante aceptación, sobre todo en las clases medias y altas. No debe sorprender, por tanto, que en 1941 naciera el Club Pineda, el único hipódromo privado de España.
Gines es uno de esos pueblos que ha sabido aprovechar la cercanía de la capital hispalense (está situado a sólo seis kilómetros) sin perder su idiosincrasia. Y es que no sólo conserva sus tradiciones más antiguas, sino que en los últimos años ha puesto en marcha nuevos proyectos que están arraigando en la localidad. Un buen ejemplo de ello es el evento ‘Una pará en Gines’, cuya séptima edición se celebrará del 26 al 29 de septiembre. Hablamos de una serie de actividades enfocadas al mundo rociero y a la naturaleza que llegó a tener más de 42.000 visitas el pasado año.
conservan dan buena fe de que el terreno se convirtió por momentos en una especie de dehesa densamente poblada. El éxito fue rotundo y las crónicas cifraban una asistencia aproximada de 75.000 personas sumando a autóctonos y forasteros.
la posibilidad de recrear la vista con los concursos y de saborear los asados de Argentina, país invitado.
Los dodotis para caballos son algo más discretos que los de bebé, pero también menos efectivos. Consisten en una especie de bolsa de plástico negra que se coloca entre la calesa y los cuartos traseros del animal para que éste deposite ahí sus excrementos. Y a decir verdad, cumple con su finalidad, pero el problema se origina cuando al caballo le da también por introducir la cola y esparcir los restos, por no hablar de que la bolsa, sobre todo en épocas estivales, atraería a muchas moscas al vehículo.
Llegado el mediodía se inicia el tradicional paseo de caballos y enganches por el recinto ferial. Cada día jinetes, amazonas y enganches recorren las calles del Real, ofreciendo una muestra de elegancia y belleza a todo aquel que se acerca a ver este magnífico espectáculo. Ataviados con el traje típico corto y de flamenca, realizan su entrada al recinto ferial por varios puntos de acceso controlados por los servicios municipales, y discurren por todas las calles del recinto ferial. El horario oficial para el paseo por las calles es desde las 12.00 h. hasta las 20.00 h. Numerosas son las familias que se acercan al recinto para disfrutar de este majestuoso desfile, para proseguir su camino hacia el parque de atracciones y poder disfrutar de los llamados “cacharritos” y de la tan mencionada calle del infierno.
La segunda etapa del Raid Kaliber-Andalucía consistirá en un recorrido urbano de 14 kilómetros por la ciudad.Sevilla dará la bienvenida este domingo a los participantes del VI Raid Kaliber-Andalucía, una jornada, con salida y la llegada en el Parque del Alamillo, que consistirá en una etapa de exhibición en la que además de participar los jinetes del Raid se han sumado escuelas hípicas, coches de caballos y amantes del caballo venidos de toda España. Un total de 150 jinetes recorrerán las calles de Sevilla al paso en una ruta por los lugares emblemáticos de la capital andaluza tales como la Maestranza, la Torre del Oro o la Catedral. La carrera se iniciará a las 11.00 horas y tendrá una duración aproximada de dos horas y media.El VI Raid Kaliber Andalucía se celebra del 2 al 9 de abril y participarán en esta edición 42 jinetes venidos de toda Europa. Además de jinetes españoles y franceses – en su mayoría – la carrera, conocida como el Dakar ecuestre cuenta también con jinetes de nacionalidades como la suiza, italiana o marroquí. Los participantes del Raid recorrerán Andalucía a caballo desde el Rocío hasta Virgen de la Cabeza, unos 500 km distribuidos en 6 etapas con una jornada de descanso.Raid Kaliber-Andalucía: una prueba única con un paisaje único.
La hermana del rey del pop se vistió de flamenca y bailó sevillanas.