De monasterio a centro cívico

monasterioHace 600 años, el 11 de febrero de 1414 para más señas, se puso la primera piedra del Monasterio de San Jerónimo de Buenavista. Lo fundó fray Diego de Sevilla, que acababa de regresar a su ciudad natal tras haber profesado en Guadalupe (Cáceres), y precisó la ayuda de su padre, a la sazón contador mayor y tesorero de Juan II de Castilla, y del jurado Juan Esteban, que cedió los terrenos que hoy ocupa junto al Guadalquivir. El monasterio se incorporó a la Orden Jerónima en 1426, antes de que falleciera su precursor (1446) y se concluyeran las obras (1450). No obstante, en los siglos XVI y XVII se realizaron reformas importantes que le dotaron la fisonomía actual, con materiales muy similares a los que se emplearon para la construcción de la Catedral.

Durante mucho tiempo el monasterio hizo las veces de hospedería para los caminantes que llegaban a la ciudad. Incluso algunos reyes, tales como Fernando II, Carlos I, Felipe II y Felipe IV, se alojaron en él antes de hacer su entrada triunfal en Sevilla. Además, a partir de 1575 se convirtió en una especie de centro administrativo, ya que se le fue otorgado el privilegio de conceder la bula de la Santa Cruzada para las Indias, llegando una imprenta a sus dependencias. Éste fue quizás su punto de inflexión, ya que más tarde fue transformando en hospital para leprosos, cebadero de cerdos y fábrica de cristales. De tanto reinventarse a sí mismo, terminó perdiendo algunas de sus señas de identidad, como por ejemplo la escalera de caracol que ascendía hasta la torre.

El Monasterio de San Jerónimo pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Sevilla hace aproximadamente tres décadas y desde entonces ha acogido conciertos musicales, obras de teatro, exposiciones, etcétera. Con todo, en los últimos años ha tenido poco uso, de ahí que se estén llevando a cabo reformas para transformarlo en un centro cívico al servicio de los vecinos del barrio. Una vez terminado, contará con un salón de actos, múltiples salas para la puesta en marcha de talleres, una biblioteca, etcétera.  

Más flexibilidad en los autobuses

tussam fotoEl Ayuntamiento de Sevilla aprobó el pasado viernes 7 de febrero una modificación del reglamento de Tussam, el cual estaba vigente desde el año 2008. La nueva normativa, que ha tenido en cuenta algunas de las sugerencias de los usuarios, afecta principalmente a los padres que tienen niños pequeños, y tiene un carácter más flexible. No en vano, cada autobús podrá transportar tres carritos de bebé desplegados, cuando hasta ahora el límite era de uno por vehículo. De igual modo, las sillas para gemelos, que estaban terminantemente prohibidas, podrán ser subidas a los autobuses sin problemas.

Eso sí, todos y cada uno de los carritos y portabebés deberán poseer sus correspondientes arnés y demás mecanismos de seguridad. De igual modo, deberán ser colocados forzosamente en la ubicación habilitada para tal efecto, situada en el centro de la plataforma. Asimismo, durante el trayecto será obligatorio activar el bloqueo de ruedas para evitar desplazamientos innecesarios a la par que peligrosos.

Por otro lado, las personas que se consideran inseparables de sus animales de compañía también están de enhorabuena, ya que de ahora en adelante podrán viajar con ellos siempre y cuando cumplan determinados requisitos. Éstos tienen que ver con el tamaño de las mascotas, que tendrán que ser pequeños, y al método de transporte, pues sólo podrán acceder al interior en jaulas o contenedores especializados con unas dimensiones máximas. Finalmente, la reforma otorgará al personal de Tussam la potestad de retirar a los a los pasajeros la tarjeta de viaje si aprecia indicios de falsificación o uso fraudulento. 

El mirador de Sevilla

torre perdigonesAunque para muchos haya pasado desapercibido, Sevilla cuenta oficialmente con un mirador desde hace siete años. Nos referimos a la Torre de Perdigones, que fue restaurada en 2007 para convertirse en la vigía de Sevilla. Para acceder a su observatorio hay que pagar una entrada (1,50 euros), subir por un ascensor y escalar 20 peldaños. Una vez allí, se puede contemplar toda la ciudad a 45 metros de altura (casi la mitad que la Giralda) y en días despejados incluso se llega a otear la serranía de Ronda. Los que ya han vivido la experiencia destacan el predominio del color blanco en los edificios, así como la perfecta asimetría con la que han sido dispuestos.

Al margen del mirador, la Torre de los Perdigones (situada en la calle Resolana del barrio de La Macarena), cuenta también con una cámara oscura. Visitarla cuesta 4 euros, pero los que la conocen saben que merece la pena. No en vano, ofrece una imagen en directo y en movimiento de la ciudad de Sevilla a través de un periscopio. Este artilugio, gracias a sus espejos y lentes de aumento, nos brinda una panorámica de Sevilla realmente original, ya que el efecto óptico que utiliza no está muy extendido. Tanto es así que en Europa se pueden contar con los dedos de las manos las cámaras oscuras de este tipo, siendo la de Edimburgo (Escocia) la más antigua y conocida.   

¿Y qué había antes en la Torre de los Perdigones? Como bien indica su nombre, era una fundición que formaba parte de la antigua fábrica de San Francisco de Paula desde 1890. El plomo era llevado hasta la parte superior de la atalaya, donde era introducido en un horno. Una vez derretido, se vertía en cribas de distintos calibres y el viento que entraba por las ventanas solidificaba el producto armamentístico, que termina cayendo a la base de la torre por la ley de la gravedad. 

El mayor astillero de Europa

atarazanas - SevillaEl mayor astillero que se construyó en Europa durante la Edad Media está en Sevilla. Hablamos, cómo no, de las Reales Atarazanas, el primer gran proyecto de Alfonso X tras haber arrebatado su padre (Fernando III) la ciudad a los musulmanes en 1248. Su idea era levantar una enorme fábrica de barcos fuera de las murallas, pero lo suficientemente cerca de ellas como para reforzar el entramado defensivo. La ubicación elegida tenía como márgenes dos atalayas (la Torre del Oro y la Torre de la Plata) y dos puertas (la del Carbón y el Postigo del Aceite). Y allí, en lo que hoy conocemos como El Arenal, se levantaron nada más y nada menos que 17 naves de ladrillo para convertir a Sevilla en un foco portuario.

Este monumento civil (así lo llaman algunos historiadores) no solo destacó desde un primer instante por sus enormes dimensiones, sino también por su cuidada estética, un aspecto este último que no era estrictamente necesario. Inspiradas en los estilos gótico y mudéjar, las Reales Atarazanas quedaron impregnadas de arcos, pilares, bóvedas de arista y otros elementos arquitectónicos que hacían de su estancia una experiencia única. Pero aquello, aunque nos cueste cambiar el chip, no era un lugar de visita, sino el espacio en el que trabajaban a destajo carpinteros, herreros, pescadores, marineros, mozos de carga, etcétera.

Aproximadamente un tercio de la obra (7 de las 17 naves) es que lo que ha llegado a nuestros tiempos debido a las renovaciones que se fueron llevando a cabo de manera progresiva. Así, en 1641 se redujo parte de su extensión para edificar el Hospital de la Caridad y su iglesia; en 1751 se reservó un considerable espacio para el almacenaje de artillería; y en 1782 absorbió las Maestranzas de Cádiz y Málaga, quedándose como única abastecedora para Andalucía y Extremadura. En 1969, las Reales Atarazanas fueron declaradas Bien de Interés Cultural, y en 1993 pasaron a manos de la Junta de Andalucía, que llevó a cabo procesos de rehabilitación dos años más tarde.

El Monte Gurugú: de Melilla a Sevilla

guruguComo el que no quiere la cosa, el Monte Gurugú tiene más de 80 años de historia. Hablamos del carismático montículo que se encuentra en el centro del Parque de María Luisa desde la Exposición Iberoamericana de 1929, concretamente entre la Glorieta de los Hermanos Álvarez Quintero y el Jardín de los Leones. Si bien su elevación (algo más de 20 metros) no es excesiva, el mirador que lo corona ofrece unas vistas hermosas de todo el recinto. Se accede a él a través de una escalera pedregosa que nos retrotrae a tiempos muy antiguos y posee una cascada de agua que desemboca en un pequeño estanque.

Antaño, en sus aledaños se podían divisar patos e incluso pavos reales, pero lamentablemente dicha fauna se fue perdiendo progresivamente. No así la flora, ya que la vegetación es frondosa y heterogénea gracias a la humedad que impera en el terreno. Así, podemos encontrar desde pinos piñoneros a setos, pasando por almeces de tronco liso. Otro rasgo que define al Monte Gurugú es el túnel que lo atraviesa de un extremo a otro. En su día formaba parte del recorrido del tren de la Exposición de 1929, pero recientemente fue rehabilitado como carril bici.

¿Y de dónde viene el nombre de Gurugú? Pues del macizo dominante de la ciudad de Melilla. De hecho, dicho monte es el punto más alto (890 metros) del cabo norteafricano de Tres Forcas, y a comienzos del siglo XX fue escenario de encarnizadas batallas entre las tropas españolas y los rebeldes rifeños liderados por Abd el-Krim. Desde su cumbre se puede divisar, en un día soleado, la superficie de Argelia e incluso Sierra Nevada, aunque más que como paraje turístico, últimamente viene siendo utilizado como refugio de inmigrantes, ya que muchos subsaharianos se ocultan en sus laderas aguardando el momento exacto para cruzar la frontera. 

La playa de Sevilla

agua magica

‘Agua Mágica’. Así se llamará el nuevo parque acuático de Sevilla que se está construyendo en La Cartuja, dentro de las instalaciones de Isla Mágica. Según sus promotores, se convertirá en “la playa de Sevilla”, acabando con el viejo anhelo de nuestra ciudad de poseer un tramo de costa para combatir las altas temperaturas en verano. El andalucista Alejandro Rojas Marcos ya prometió la edificación de una playa artificial en 1999, pero aquel proyecto quedó en saco roto por su derrota electoral. No ocurrirá lo mismo ahora, ya que las obras avanzan a buen ritmo, si bien aún no hay una fecha de apertura definida.

El proyecto contempla una piscina de olas de grandes dimensiones, toboganes para todas las edades, un recorrido de río lento, varias piscinas, consigna de tumbonas y flotadores, etcétera. Todas estas atracciones estarán emplazadas junto a los aparcamientos, junto a la zona maya de Isla Mágica, de ahí que se hayan demolido algunas de las antiguas calesitas como por ejemplo el Quetzal. Su extensión aproximada será de 10.000 metros cuadrados, tendrá un aforo para 2.500 personas y se espera alcanzar la cifra de 200.000 visitantes antes de que finalice la temporada estival para empezar a amortizar los cinco millones de euros de inversión.

Aunque en un principio se barajó la opción de que ambos parques fueran dependientes, es decir, que no se pudiera acceder a la zona acuática sin tener un ticket para el parque temático, finalmente Looping Group ha decidido que Isla Mágica y Agua Mágica funcionen por separado. Así, la entrada al primer recinto seguirá costando unos 29 euros, mientras que para acceder al segundo habrá que abonar 7 euros. Isla Mágica echará a andar el 19 de abril (los pases se podrán adquirir a partir del 1 de marzo), mientras que Agua Mágica abrirá sus puertas probablemente a mediados del mes de junio.  

Giraldas por el mundo

kansasLa desaparecida Giralda de Nueva York, de la que hablamos en el anterior artículo, no ha sido el único intento de imitar a nuestro monumento más emblemático. De hecho, existen muchas réplicas repartidas por toda la geografía nacional e internacional. La más cercana es la de la localidad de Carmona, ubicada en la Iglesia de San Pedro y conocida popularmente como la ‘Giraldilla’, el mismo apodo que recibe la que fue construida en el casco antiguo de Badajoz  en 1935. Por su parte, los campanarios de las catedrales de Toledo y Burgos no se pueden considerar copias, pero sí es evidente que fueron inspirados por la belleza de la Giralda de Sevilla.

La Torre de Arbós (Tarragona) también toma prestada su estética, fruto de la admiración que profesaba el acaudalado Joan Roquer i Marí, su mecenas, a la obra hispalense. Fuera de nuestras fronteras hay más ejemplos, como es el caso de la Giralda de Kansas. Por todos es sabido que la ciudad estadounidense y Sevilla están hermanadas desde hace tiempo y existe una correspondencia cultural entre ambas. Así, si en Sevilla podemos encontrar la estatua de un indio en la avenida Kansas City, al otro lado del charco se halla una réplica de la Giralda junto a una reproducción de la Plaza Virgen de los Reyes.

La Giralda también sirvió de modelo para la torre de la Universidad de Puerto Rico, emplazada en el Campus de Río Piedras, el más importante de la región. Un caso singular es el del Castillo de la Real Fuerza de La Habana (Cuba), en cuya atalaya se instaló una veleta muy similar al Giraldillo, obra de Jerónimo Martín Pinzón. Curiosamente, actualmente no solo es la escultura de bronce más antigua del país caribeño, sino también el emblema de la capital y el logotipo de la marca de ron Havana Club. 

La Giralda de Nueva York

giralda new yorkLa Giralda es el monumento de Sevilla que más fascina a los extranjeros. Buena prueba de ello es que ha tratado de ser ‘exportada’ a muchos puntos de la geografía internacional y, muy especialmente, a Estados Unidos, donde se realizaron varias réplicas. Hoy hablaremos de la más famosa, la de Nueva York, aunque desgraciadamente no haya llegado a nuestros tiempos. Terminó de construirse en el año 1890 y las obras fueron supervisadas por los arquitectos Charles McKim, William Rutherford Mead y Stanford White, quienes, a raíz de esta obra, se convirtieron en unos de los más cotizados de su profesión.  

Estaba situada en el corazón de Manhattan. De hecho, fue concebida para ser el emblema del segundo Madison Square Garden, el enorme pabellón deportivo en el que se celebraban importantes combates de boxeo, partidos de baloncesto (el recinto actual es sede de los New York Knicks), conciertos musicales, etcétera. Tenía un esqueleto de hormigón, aunque, para imitar a la estructura sevillana, fue revestida de ladrillos. Sus dimensiones doblaban al monumento original (medía casi 200 metros de altura) y estaba coronada por la diosa Diana, que hacía las veces de Giraldillo.

Sorprendentemente, solo 35 años después de haberse edificado (1925), la Giralda de Nueva York fue demolida por el impago de una hipoteca. Pese a ello, pasó a la posteridad por haber sido el escenario del denominado ‘crimen del siglo’. Todo ocurrió el 25 de junio de 1906 en la terraza superior, donde  cenaba tranquilamente Stanford White, uno de los arquitectos del edificio. Su romance con Evelyn Nesbit había llegado a oídos de su legítimo marido, quien no dudó en dirigirse hasta allí para dispararle tres veces en la cabeza. El asesinato tuvo una repercusión mediática de proporciones bíblicas por la popularidad de sus protagonistas y sigue siendo una de las historias negras más famosas de Nueva York. 

El tesoro de los faraones

tesoroEl Pabellón de la Navegación, situado en el número 2 del Camino de los Descubrimientos (Isla de la Cartuja), está acogiendo desde el pasado 21 de diciembre una muestra itinerante titulada ‘El tesoro de los faraones’, la cual recrea de forma fidedigna el esplendoroso Templo de Abu Simbel (Nubia, Egipto). Este histórico edificio, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979, data del  siglo XIII antes de Cristo y fue construido durante el reinado de Ramsés II para conmemorar la victoria en la batalla de Qadesh contra los hititas, hacer una ostentación de poder y reforzar la influencia de la religión egipcia en la región.

La exposición ha sido ideada por el artesano egipcio Hany Mostafa y consta de cuatro salas bien diferenciadas. La fachada presenta cuatro estatuas de Ramsés II de unos 20 metros de altura, las dos cámaras recrean el interior del templo, tanto a nivel de arquitectura como de pinturas, y el Santuario ilustra las creencias de la época. Gracias al personal bilingüe, los visitantes no solo pondrán conocer los pormenores de este precioso monumento en particular, sino también todo lo referente a la cultura egipcia en general. De hecho, podrán contemplarse las danzas típicas del Nilo y degustar algunos de sus platos tradicionales.

‘El tesoro de los faraones’ fue expuesto el año pasado en distintas ciudades de Portugal, obteniendo un gran éxito de público, y espera hacer lo propio en Sevilla antes de trasladarse a Francia e Inglaterra. En la capital hispalense, la muestra permanecerá abierta hasta el 4 de mayo y su horario es de 10:00 a 20:00 horas de lunes a domingo. La visita al recinto es guiada y dura aproximadamente unos 20 minutos. Por su parte, las entradas cuestan 5 euros, aunque hay descuentos especiales para estudiantes, grupos y familias.

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